jueves, 22 de noviembre de 2007

Pedro Jota y el 23-F (II)




El 13 de abril de 1981 en Diario 16 aparecía un duro editorial "Tejero, en ABC", contra la publicación de un artículo del militar golpista: "La publicación del largo manifiesto exculpatorio del señor Tejero constituye una clara apología del golpismo, prácticamente equiparable a la inserción en el diario Egin de un hipotético texto de Iturbe Abásolo titulado "Por qué mato guardias civiles" (...) ABC ha sentado además un peligroso precedente, al amparo del cual puede florecer todo un aparato propagandístico -con derivaciones de negocio- dedicado a la exaltación de la figura del estrafalario teniente coronel".
El mismo Pedro J. Ramírez en la página siguiente finalizaba su artículo, dedicado al teniente general Gutiérrez Mellado, escribiendo: "Sirva este artículo de desagravio a él y todos los militares patriotas que se han sentido ofendidos por el escrito del teniente coronel Tejero publicado en ABC".


El 30 de abril de 1981 Diario 16, el periódico dirigido por Pedro J. Ramírez, iniciaba la publicación en tres capítulos y durante tres días consecutivos, de informaciones sobre el intento de golpe de estado del 23-F, bajo el título genérico de "La Conspiración".
La supuesta exclusiva, que sirvió para agotar todas sus ediciones durante aquellos días, era en realidad la divulgación, con el tono más sensacionalista posible, de las declaraciones del teniente coronel Tejero ante el juez militar especial: una autodefensa de Tejero basada en que cumplía órdenes, y en implicar en el intento de golpe al mayor número de militares, políticos, y altas instituciones del Estado, incluído el Rey, con el objetivo de crear la mayor confusión y desestabilización posibles.
Todo empezó el día 15 de abril de 1981, cuando fotocopias de los 18 folios que contenían la declaración de Tejero ante el juez militar, el general García Escudero, empezaron a circular por las redacciones de toda España. Ningún medio de comunicación quiso publicarlo por estimar que vulneraba el secreto sumarial, y porque contribuiría a fomentar toda clase de calumnias y teorías conspirativas, en interés de los militares golpistas.
Pedro Jota no tuvo escrúpulos en publicarlo, presentando la "exclusiva" como fruto de una elaboración del periódico, de sus periodistas de investigación, y no como una simple filtración del sumario, con lo cual se avalaba el contenido y se intentaba incrementar su credibilidad. Y se publicaba en tres días, para rentabilizarlo más, algo que Pedro Jota repetiría años después con las filtraciones sobre los GAL.
Miguel Ángel Aguilar, antecesor de Pedro Jota en la dirección de Diario 16, y experto en temas militares, lo explicaba muy bien al día siguiente en El País:
"El relato de la conspiración que ahora se ha hecho es muy sesgado, tiene su origen en la versión interesada de Tejero y parte de una filtración muy determinada dentro de la implacable guerra que se ha entablado entre diferentes servicios de información que según los hombres del Centro Superior de Información de la Defensa (CESID) busca inutilizar dicho centro (...) Los hombres del antiguo SECED que adelantaron a Europa Press en la madrugada del 20 de noviembre de 1975 la muerte de Franco, los mismos que dieron el scoop de la dimisión del presidente Suárez, le facilitaron el pasado día 14 de abril estos nuevos papeles. Son párrafos textuales del sumario".
En los mentideros de la extrema derecha se utilizó lo publicado por Diario 16 para relanzar sus campañas contra el Rey, y se abrió el debate en los cuarteles y recintos militares, donde los más proclives al golpe se despachaban con el típico: "ya veis, ya veis, y lo dice un periódico rojo".
Alguien calificó entonces la actuación de Pedro J. Ramírez como "la más loca exhibición de irresponsabilidad de los últimos tiempos".

En marzo de 1989 lo primero que hizo Pedro Jota cuando Juan Tomás de Salas le echó de Diario 16 fue contratar como abogado al ultraderechista Ramón Hermosilla, el defensor del golpista Alfonso Armada.