lunes, 12 de noviembre de 2007

Pedro Jota y el 11-M (I)

Fenando Múgica, el periodista designado por el diario El Mundo para descubrir los agujeros negros del 11-M, y uno de los colaboradores más antiguos de Pedro Jota, demostró muy pronto su peculiar ética profesional.
La primera colaboración relevante de Fernando Múgica con Pedro Jota fue una entrevista de 6 páginas a Carmen Torres Ripa, viuda de José María Portell, periodista asesinado por ETA, y publicada el domingo 27 de septiembre de 1981 en el semanal de Diario 16.
La misma tarde del día 27 de septiembre de 1981, Carmen Torres Ripa hizo público el siguiente comunicado:

"Ante un reportaje aparecido en el suplemento dominical de Diario 16 correspondiente a la presente semana, Carmen Torres Ripa, viuda de José María Portell, ha manifestado que no ha realizado ningún tipo de declaraciones, ni al firmante del citado reportaje ni a ningún otro informador, por lo que se ve en la necesidad de señalar que cuantas afirmaciones se le atribuyen carecen de todo fundamento y distorsionan totalmente la realidad.
Tras señalar el grave perjuicio personal que este reportaje periodístico le causa, ha añadido que lamenta profundamente que un antiguo compañero de trabajo haya podido cometer tal abuso de confianza, que ocasiona graves daños a su familia y a terceras personas, daños de los que debe responsabilizarse íntegramente el autor del reportaje y los responsables de su publicación".
Carmen Torres Ripa, viuda de Portell.

Una semana más tarde el semanal de Diario 16 del domingo 4 de octubre de 1981 publicaba un reportaje de varias páginas sobre unos delincuentes juveniles, titulado "La banda de Paco", firmado el texto y las fotos por Fernando Múgica.
Días después Diario 16 publicaba esta carta remitida por los menores protagonistas del reportaje:

"Somos Emilio, Juan, Javi y Paco, un grupo de amigos que nos conocemos del barrio y nos gustan las aventuras igual que a cualquier otro muchacho.
Hace unos días salimos en un periódico acusados de ser una banda de delincuentes, drogadictos, etcétera.
Estamos muy dolidos puesto que tal banda no existe. En el barrio, al enterarse de este percance, nos han dirigido unas palabras, como: delincuentes, chorizos, etcétera.
Tras estos incidentes, amigos, amigas y conocidos nos han mirado con mala cara y ni siquiera nos han dirigido la palabra. Nosotros, ante este hecho, queremos mandar un mensaje a todas estas personas, para que vean que en realidad no somos así, que seguimos siendo, o procuraremos seguir siendo los mismos.
Os vamos a contar cómo se montó el rollo de aquel artículo:
Dos de nosotros estábamos en un quiosco tomando una horchata; paró un coche, se bajó un hombre; entonces él nos dijo: "Oye, ¿no me conoces?". Nosotros, asustados, le dijimos: "Pues no, !así de golpe!..." Y nos dijo: "Sí, hombre, soy el periodista". Entonces nosotros caímos. Nos preguntó que si sabíamos ir a nuestro colegio, que él no sabía llegar; le llevamos hasta el colegio y, una vez en la puerta, nos dijo que si conocíamos a "x" (un muchacho del que había oído hablar). Le dijimos que sí le conocíamos, le llevamos ante él a este chico y quedamos para hacer un reportaje en el Metro. Allí nos hizo unas fotografías. Más tarde nos llevó al Lago, donde también nos hizo unas fotografías en las barcas, y fue cuando comenzó nuestra fantasía, para poder llegar a ser famosos. Ante todo, lo que queremos dejar claro es que fue una fantasía por parte nuestra para hacer el reportaje. Dentro de las fantasías que comentamos con él están:
-La de creer que se llega a ser rico pasando "chocolate".
-Que puede ser divertido planear un robo en un almacén.
-Que podíamos ser tan ágiles como cualquiera destornillando un radio-cassette.
Por supuesto, nada de esto hemos practicado ni ningún otro delito, aunque le diésemos mucho bombo comentándolo, y ninguna vez se nos pasará por la cabeza el hacerlo.
Pero lo que sí estamos seguros que no dijimos de nosotros, aunque sí se comentó que hay gente que lo hacía, fue:
-Que nos reunimos en el cementerio, ni en ningún otro sitio, para estos fines.
-Que hemos maltratado los colegios (aunque sabemos que es cierto lo de que se cagaron en las mesas).
-Que tengamos ningún hermano "camello".
Que hayamos quemado ninguna casa, ni hayamos planeado quemarla.
-Que nos gustaría dar un golpe.
-Que nuestros héroes sean el Hombre Masa o Bruce Lee.
-Que nos dediquemos a dar el "tirón" para conseguir oro o plata.
Aunque todo esto aparece en el reportaje, con fotos y texto, a primera vista puede parecer que es verdad, pero si se fija uno bien, se dará cuenta de que todo fue un montaje.
Con esto damos testimonio de lo que puede ser un chaval de nuestra edad, y no lo que puede aparentar. Nos dirigimos a toda la prensa y a todo el mundo en general, por si alguna vez se encuentran con un chico de nuestra edad, que se paren un poco a pensar para poder conocernos de verdad, porque nos gusta más la amistad que el odio; nos gusta más la diversión que el hacer daño, y preferimos la broma a la violencia.

Javi, Emilio, Juan, Paco".

("No somos una banda". Diario 16. 25 octubre de 1981. Pag. 4)